Después del cambio de gobierno en Uruguay en marzo de 2020, con las consecuencias del desastre económico, profundizado además por la pandemia del covid, un grupo de uruguayos residentes en Jakobsberg Suecia, decidimos en 2021, apoyar alguna olla popular de las tantas que aparecían en los barrios de Montevideo y otras ciudades.

La manera de dirigir nuestro apoyo, fue tratando de que fuera de forma directa y no a través de organismos formales ni ONGs, etc. La intención de esto, era que hubiera la mayor transparencia posible entre el apoyo que enviamos y como se utiliza en el lugar, además de poder establecer una relación estrecha con la gente a la que dirigimos nuestra solidaridad.

En la búsqueda de un grupo al que apoyar.

Luego de algunas llamadas telefónicas, tomamos contacto con Mariela y supimos de las necesidades del barrio Los Unidos, cercano al barrio Obelisco de Las Piedras. Como forma de organizarnos para  compartir información y generar un ámbito de comunicación entre nosotros y la gente de Los Unidos, creamos en marzo de 2021 el grupo de WhatsApp «En la Olla», además de un grupo de administración con dos integrantes de Suecia  y dos integrantes en Uruguay.

Después de que se formara el grupo, comenzó a sumarse gente con la intención de colaborar hasta llegar a tener los 50 miembros que tenemos en este momento. Las colaboraciones son generalmente mensuales, además de voluntarias y variables según la situación de cada participante. Los envíos de dinero son semanales y también semanales son la información de los gastos realizados en Los Unidos, que en principio, eran destinados a cocinar la cena tres veces a la semana y la merienda a los niños de lunes a sábados.

Las carencias del grupo fueron mucho más grandes que la alimentación de las familias del barrio, por esa razón es que decidimos hacer aportes puntuales destinados a otras necesidades.

Faltaba un refrigerador para poder conservar los alimentos. No había lugar donde cocinar si es que llovía. Los niños que comenzaban la escuela no poseían equipo suficiente como guardapolvos etc. Por eso fue que iniciamos campañas específicas con el fin de solventar esas necesidades, que con el correr del tiempo se han ido solucionando. Algunas únicamente a partir de nuestro apoyo y otras, obtenidas con el esfuerzo propio del grupo en Uruguay.


Así surge “El Refugio” 

Lo más importante que nuestro grupo ha aportado al ba-rrio de Los Unidos, por su desarrollo posterior, por su uso en diversos ámbitos de activi-dad, ha sido la construcción de lo que hemos llamado El Refugio.

La idea inicial partió de la necesidad de poder cocinar independiente-mente de las condiciones del tiempo. En principio la idea fue muy elemental, simplemente un techado para proteger que la leña no se moje con la lluvia y que los que cocinan pudieran protegerse.

En conversaciones entre la gente que está en el lugar y las posibilidades que teníamos en esos meses, llegamos a la conclusión de que podíamos colaborar con algo más grande, que además pudiera funcionar como centro de actividades de distinto tipo, que en el futuro hiciera posible situaciones de trabajo o autosuficiencia en el barrio. 

En esos momentos tomamos contacto con Jorge un compañero que vivió hace tiempo en Las Piedras que tiene larga experiencia en el tema construcción. Con el apoyo solidario de Jorge, con la obtención de algunos materiales de parte de la gente del barrio, comenzamos financiando desde Suecia la compra de los materiales necesarios, como bloques, arena, cemento, hierro etc.

Muchas manos los hicieron posible


En el trabajo diario participó gente del barrio y en momentos puntuales fueron a brindar ayuda solidaria miembros del sindicato de la construcción, SUNCA y de los obreros de AUTE, que trabajan con la electricidad y aportaron la instalación eléctrica.

El refugio se fue desarrollando dependiendo de las condiciones del clima y con las posibilidades de mano de obra en cada momento. La obtención de los materiales como chapas para el techo, aberturas etc. no fue de manera regular y eso atrasó en alguna medida la construcción, pero aunque todavía faltan detalles para que quede totalmente pronta desde hace tiempo que está en funcionamiento.

Así fue creciendo

Mucha gente de distintos ámbitos se han ido acercando a El Refugio. No solamente quienes han necesitado alguna ayuda, sino también quienes han venido a ofrecerla. En un momen-to en que las paredes y el techo ya estaban prontas, visitó el lugar un grupo de gente del municipio de Las Piedras, entre ellos un cono-cido médico, antes de irse preguntó qué superficie tiene la construcción, sin decir nada, llegaron más tarde de una barraca las baldosas para el piso.

La actualidad de El Refugio

Nos hubiera resultado difícil imaginar, cuando nos propusimos la construcción del El Refugio, la cantidad de actividades interesantes y positivas que se desarrollarían en el lugar, además de mantener las meriendas de los niños y la olla como desde el inicio.

Esta actividad de apoyo escolar, tiene la participación de las autoridades locales responsables del envío y sueldo de los maestros que dan las clases. Además de actividades que se realizan a partir del juego y tienen como objetivo la educación en valores.


Hace ya unos meses se consiguió en el lugar, el financiamiento para la compra de una máquina de coser y una overloc, y se formó un grupo de mujeres que proyectan trabajar produciendo con esa máquina. También tienen previsto, conseguir equipo para imprimir con serigrafía.

Con la costura ya se ha comenzado con pruebas de producción. 

En El Refugio se han estado haciendo además, encuentros de mujeres para tratar el tema de la violencia doméstica, talleres de actividades creativas y encuentros de carácter solidario relacionado con la situación del país.

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